La comelitona de Córdoba
* Siete delegados federales se tiraron al piso del gobernador de Veracruz
* Comensal rafaguea con todo a Pablo Anaya y Duarte lo para en seco
Por Luis Velázquez
Veracruz, 5 de abril de 2013.-Si en 1617, el otro Diego Fernández… de Córdoba, el marqués de Guadalcázar y virrey de la Colonia, autorizó la fundación de Córdoba en las “Lomas de Huilango” a 30 caballeros españoles, en la comelitona del uno de abril en la casa del exalcalde Francisco Portilla Bonilla sólo faltaron siete para cerrar el círculo histórico.
Allí, 21 caballeros y 2 damas (12 cordobeses y el resto políticos prósperos) festejaron con botellas de vino español Matarromera, primero, la integración, tipo Enrique Peña Nieto, del gabinete económico; segundo, afinaron la ofensiva y la contraofensiva para amarrar el triunfo de los candidatos priistas a la alcaldía y la diputación local.
Seis meseros sirvieron vinito Matarromera (que también venden en Liverpool y la botella más baratita cuesta 59.90 euros) y el menú fue el siguiente: entremés con camarones en salsa de chipotle, soufflé con queso, elote y chile poblano; de plato fuerte, lomo de robalo a la veracruzana; y de postre, torta de elote con helado de vainilla.
Del lado derecho del gobernador estuvo el anfitrión, Paco Portilla, dos veces expresidente municipal, exdiputado local que otra vez será candidato priista al Congreso, y quien a las 27 años fuera procurador de Justicia en el sexenio de Rafael Hernández Ochoa (1974-1980), luego de la matanza a fuego limpio de nueve campesinos en un rancho de Martínez de la Torre, propiedad de la familia Arámburo, de Teziutlán, Puebla.
Y en el lado izquierdo fue sentado Guillermo Rivas, el alcalde sustituto que desde el palacio limpiará la cuenta pública de su antecesor y garantizará el triunfo en las urnas de los candidatos del partidazo.
Los otros cordobeses en la mesa fueron: Gerardo Buganza Salmerón, subsecretario General de Gobierno; Marco Antonio Aguilar Yunes, titular de Trabajo; la directora del DIF estatal y Fabrizio Aguilar, jefe de la Oficina de Gobierno por segunda ocasión.
Juan Antonio Nemi Dib, secretario de Salud y fallido candidato a la alcaldía de Miguel Ángel Yunes Linares en el chirinato; Juan Manuel del Castillo, el fallido aspirante a la presidencia municipal; Pedro Montalvo, director del CAEV.
José Antonio Mansur Beltrán, el magnate beisbolero y delegado federal de la secretaría de Economía, y Sergio de la Llave Migoni, director de Espacios Educativos de la SEV.
Los políticos invitados al “Pacto de Córdoba” fueron: Ranulfo Márquez, delegado de la secretaría de Desarrollo Social; Salvador Manzur, secretario de Finanzas y Planeación; Adolfo Mota, titular de Educación; Enrique Ampudia Mello, subsecretario de Gobierno.
Guillermo Díaz Gea, exalcalde y ex diputado de Pánuco; Enrique Jackson, uno de los tres asesores de Javier Duarte; Gonzalo Morgado Huesca, delegado federal del ISSSTE y su paisano, Cirilo Rincón Aguilar, anunciado como procurador Agrario, luego de haberse destapado como precandidato a la diputación por Martínez de la Torre, argumentando que “soy un soldado del PRI (bravo, mi pequeño Emilio Azcárraga Milmo) y donde me manden… voy”.
Los delegados federales de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Marco Antonio Torres Hernández; de Trabajo y Previsión Social, “El viagra” Francisco Mora Domínguez, y de la SCT, David Knight Bonifacio.
Y María Georgina Domínguez, la vocera y directora de Comunicación Social, quien para algunos de los comensales “está muy inflada, se siente secretaria de Gobierno y candidata a gobernadora en el 2016”.
DELEGADOS FEDERALES SE TIRAN AL PISO…
La ronda de conversaciones brincó de un tema a otro.
Por ejemplo: el gobernador lanzó el asunto prioritario: ganar la elección del candidato priista a la alcaldía, Salvador Abella, hermano del dueño del periódico “El buen tono” y yerno del magnate azucarero Othón Porres, quien ya tiene a su sobrino, Erik Porres, de secretario de Desarrollo Económico y peleó hasta el final para que su cuaderno de rayas, Juan García, el Johnny Walker, repitiera en la SEDARPA.
Incluso, la orden de disciplinarse todos fue más allá de que Abella dejara atrás a dos precandidatos: el primero, Marco Antonio Aguilar Yunes; el segundo, Juan Manuel Díaz Castillo, que renunciara a la secretaría particular del gobernador para buscar la alcaldía, anunciara su boda en internet con mesa de regalos hasta en Nueva York y fuera bajado del caballo a mitad del río, según él mismo cuenta, por una intriga del secretario de Salud, Juan Antonio Nemi Dib y la vocera próspera, María Georgina Domínguez.
Así, los siete delegados federales se tiraron al piso: las secretarías de Economía, Desarrollo Social, SAGARPA, Trabajo y SCT, el ISSSTE y la Procuraduría Agraria, como “soldados del PRI” al servicio del Veracruz priista para ganar el 7 de julio.
“Yo estoy a sus órdenes” dijeron todos, a excepción de uno solo, el de SAGARPA, quien, además, cuidó las formas y dijo que también estaba al servicio del gobierno federal.
Quedó comprobado el regreso de la presidencia y la gubernatura imperial, “el país de un solo hombre”, “la plenitud del pinche poder” como en aquellos tiempos faraónicos de Adolfo López Mateos (el tiempo frívolo de “los paseos y las viejas”, y también de los crímenes de líderes sociales, entre ellos, Rubén Jaramillo), Gustavo Díaz Ordaz (el puño por delante), Luis Echeverría (el populismo y el derroche), José López Portillo (el país de la abundancia) y Carlos Salinas (México entrando al primer mundo), para citar unas referencias históricas.
RAFAGUEA UN NEMISTA A PABLO ANAYA
Entonces, quizá con la euforia del Matarromera, con el acelere que le diera Juan Antonio Nemi Dib el nuevo procurador Agrario, Cirilo Rincón Aguilar, exalcalde de Martínez de la Torre, exdiputado federal, exdirector de Prevención Social, etcétera), levantó el índice y pidió la palabra.
Y su perorata fue para demonizar al doctor Pablo Anaya Rivera como secretario de Salud: que Finamed…que el desvío del erario…que los negocios…que la rendición de cuentas…que…
Y antes de que el paisano de Gonzalo Morgado Huesca (el gran peleador callejero que enfrentara a madrazos (si así quería) a Miguel Ángel Yunes Linares), antes de que Cirilo Rincón siguiera cayendo al vacío, el gobernador le puso un alto. Lo detuvo en seco. Y, de pronto, nadie respiró, mientras Nemi Dib, llamado “El doctor Simi”, seguía chateando con Gina Domínguez.
Y es que mientras Javier Duarte ha sido, digamos, cortés con Pablo Anaya, minutos después de ser ungido como secretario de Salud, Nemi Dib, el expolicía bancario y comercial de Fidel Herrera, agarró su R-15 discursiva y se la ha pasado rafagueando a su antecesor.
Y más, porque el gobernador ha dado la orden al procurador de Justica que de aquí al 7 de julio, ningún exalcalde, así sea el más pillo y ladrón, sea encarcelado. Una política tersa pa’ganar en las urnas.
El ácido del procurador Agrario terminó con la comelitona. En la mesa todavía seguía enfriándose el Matarromera en la copita de cristal.
Nadie dejó propina a los seis meseros…
(Tomado de El Piñero de la Cuenca/ 5 de abril del 2013).
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