viernes, 23 de agosto de 2013

Doblegan activistas

  • Denuncia de Solalinde
Por: Luis Velázquez

Veracruz, México; 23 de agosto, 2013.-- PASAMANO: los migrantes de América Central, en su paso por Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Veracruz, el eje del mal para todos ellos, se van quedando solos… El activista del Movimiento Mesoamericano Migrante, Rubén Figueroa, está exiliado, porque fue amenazado de muerte…
El sacerdote José Alejandro Solalinde Guerra, director del albergue “Hermanos en el camino” ha anunciado que otra vez partirá al extranjero, claro, porque sigue amenazado de muerte, y al mismo tiempo, para continuar la gestoría por una reforma migratoria y un trato digno en la política migratoria nacional…
El activista tabasqueño, Fray Tomás, quien también ha caminado en Veracruz en la legítima defensa de los indocumentados, ha sido satanizado hasta por el Instituto Nacional de Migración, argumentando que tiene una demanda penal de un migrante acusado de violación y/o intento de ultraje… Pero además, Solalinde ha revelado que tanto sacerdotes como activistas se han visto en la necesidad inevitable de negociar y pactar con los carteles para realizar su labor…
Y, bueno, si en esas andamos, caray, el Estado de Derecho está fallando, incapaz de garantizar la vida de los activistas de indocumentados, quienes, además, padecen la terrible y espantosa realidad social de que en sus países y entidades federativas de México haya fracasado la política económica para crear empleos… Pero además, empleos dignos y decorosos, pagados con justicia, y en ningún momento con salarios de hambre de los que en 1910 hablaba Ricardo Flores Magón, el más puro de los activistas políticos de entonces y el más puro de los reporteros en la historia periodística del país, por encima de Francisco Zarco…

BALAUSTRADAS: resulta inverosímil hasta donde han llegado las circunstancias en México para que los activistas de migrantes pacten con la delincuencia organizada…
Incluso, Solalinde refiere el caso más dramático, el del padre Prisciliano, en Altar, Sonora, quien pactó con ellos, pues “si no lo hace… lo matan”…
Estamos, así, ante un país, el país del presidente Enrique Peña Nieto, donde los carteles han terminado doblegando a los activistas, antes, mucho antes, de que los activistas, entre ellos, ene número de sacerdotes, formen sus guardias comunitarias, como ha sucedido en los estados de Guerrero, Michoacán y Oaxaca… Ni modo, por encima de una política migratoria efectiva y sólida se han atravesado las reformas energéticas, fiscal, educativa y de telecomunicaciones como la prioridad número uno del peñismo… Y aun cuando las remesas significan la vialidad económica de un montón de entidades federativas, entre ellas, Veracruz, el Instituto Nacional de Migración, por ejemplo, se la pasa en un doble discurso diplomático con los activistas…
Por un lado, les unta la mano en la espalda ofreciendo flores, y por el otro, los sataniza, como por ejemplo ocurre en Veracruz…
Peor tantito cuando, ni hablar, “el único camino que nos queda es pactar con la delincuencia” como ha dicho Solalinde… Pero ni hablar, los políticos son así y con tales barbajanes se ha de luchar, como cuando, por ejemplo, un activista fuera asesinado a pedradas en Amatlán de los Reyes, y la procuraduría de Justicia saliera con su domingo 7 de que tenía riñas personales con 4 vecinos, los cuales están detenidos…

ESCALERAS: Solalinde ha caminado Veracruz en repetidas ocasiones… En ninguna el arzobispo Hipólito Reyes Larios ni tampoco los nueve obispos restantes (a excepción del obispo de Coatzacoalcos) le han tendido una invitación para tomar un cafecito…
Una sola vez fue recibido en palacio de gobierno de Xalapa, pero solo “para tomarse la foto” según declarara el mismo Solalinde…
En otras, se detuvo en Coatzacoalcos, donde el presidente municipal, Marcos Theurel Cotero, apareció unos minutitos en una marcha de migrantes para tomarse la foto y se retiró sin cruzar palabra con el sacerdote…
Es más, cuando en el último tramo del fidelato, Solalinde declarara que “Veracruz es el más extenso cementerio de migrantes del país”, varios diputados priistas, entre ellas, legisladoras, arremetieron sin piedad ni clemencia en su contra, casi incendiándole en la hoguera pública, solo para defender al góber fogoso…
Y ni se diga el menosprecio sobre la lucha migrante de Solalinde, Rubén Figueroa y fray Tomás, entre otros, tanto de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, a cargo de Fernando Perera Escamilla, y de la dirección de Atención a Migrantes, a cargo de Claudia Ramón Perea…
Por eso, quizá, acaso, y como dice Solalinde, los sacerdotes y activistas han debido pactar con los carteles para garantizar la vida…
Y a partir de ahí seguir defendiendo, hasta donde se pueda, a los miles de indocumentados de América Central en su paso por Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Veracruz, y desde luego, a los cientos, miles también, de jarochos en su camino a Estados Unidos… Lo peor es cruzarse de brazos, aun cuando también lo peor es confiar en los políticos cuando hablan de una política migratoria solidaria y humana y justa…

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