Jesusa Cervantes
Nacional
|
|
|
El sitio donde supuestamente quemaron a los normalistas en Cocula, Guerrero. Foto: AP / Alejandrino González |
MÉXICO, D.F. (apro).- Durante la noche del 26 y madrugada del
27 de septiembre, Cocula e Iguala registraron una pertinaz lluvia,
hecho que pone en duda la versión de Jesús Murillo Karam, titular de la
PGR, de que los estudiantes normalistas fueron incinerados en una gran
fogata al aire libre.
Esta y otras interrogantes surgieron entre la comisión especial de
legisladores encargada de investigar la desaparición de los 43
normalistas de Ayotzinapa, luego de un encuentro de tres horas que
tuvieron con el secretario de la Defensa Nacional, el general Salvador
Cienfuegos Zepeda.
Lizbeth Rosas, diputada por el PRD, cuestionó al titular de la Sedena
luego de que éste mostrara a los legisladores fotografías de lo
ocurrido ese sábado de septiembre; por ello, advirtió, todo apunta a que
se realizó “un montaje” de las autoridades.
Momentos posteriores a la agresión contra los normalistas, diversos
medios de comunicación, entre ellos Milenio y Cadena 3, entrevistaron en
el lugar de los hechos a algunos de los sobrevivientes, y en las
imágenes se observa un escenario lluvioso, por lo que sería imposible
generar una hoguera de las dimensiones que Murillo Karam describió para
apuntalar su versión de que fueron incinerados los cuerpos de “una
cuarentena de personas”, alertó la diputada.
Durante el encuentro con legisladores, el secretario de la Defensa
señaló que, según los reportes remitidos por el 27 Batallón, los
militares hablaron con el secretario de Seguridad Pública de Iguala, y
éste les dijo que “era mentira, que no había sucedido nada, que no había
habido enfrentamientos y que todo estaba en paz. Incluso que el titular
de Seguridad comentó: ‘Yo no sé nada y solamente voy a intervenir
cuando así me lo pidan”, narró la diputada del PT, Lilia Aguilar.
Respecto del auxilio negado a los jóvenes, el general Cienfuegos
aseguró a los legisladores que los elementos de la Sedena sí dieron el
apoyo, e incluso fueron ellos los que llamaron a las ambulancias, pero
que ello ocurrió posterior al encuentro con los estudiantes en los
hospitales. Los que sí acudieron al cuartel por ayuda fueron los
integrantes del equipo de futbol, aclaró.
El titular de la Sedena inició su encuentro con los diputados
federales mostrándoles una bitácora de lo sucedido esa noche; puntualizó
que en el cuartel, que está a tres kilómetros de Iguala, están
asignados 130 elementos, pero que esa noche la mayoría estaba “franco”
y, quienes no, habían acudido a atender una volcadura, razón por la que
regresaron muy noche a las instalaciones militares. Además, aseguró
Cienfuegos, los militares nunca escucharon disparos ni supieron de
enfrentamiento alguno.
“Ellos no oyeron detonaciones ni balazos, no se tiene registrado que
les pidieran auxilio, como nos había dicho el procurador; el secretario
dijo que no tienen registrado en ningún momento que les pidieran
auxilio”, relató Ricardo Mejía Berdeja, vicecoordinador del MC.
Además, puso en duda que el 27 Batallón cuente con “inteligencia
militar”, como lo sostuvo en todo momento el general Cienfuegos, “pues
resulta extraño que con tanta inteligencia que dicen tener no oyeron
disparos, no vieron nada extraño, no se percataron de la humareda de una
supuesta quemazón de jóvenes, no vieron nada”.
Ricardo Mejía, Lilia Aguilar y Lizbeth Rosas preguntaron al
secretario de la Defensa si durante el trayecto de la volcadura a los
hospitales escucharon o no disparos, “y nos aseguró que no”.
Además, el general Cienfuegos detalló a los legisladores que el 27
Batallón está compuesto por 564 elementos, de los que cinco son jefes y
43 oficiales, todos ellos distribuidos en 10 municipios, y al menos 130
para Iguala.
“Pero ese día estaban francos la mayoría, y sólo había una fuerza de
reacción de 21 elementos que fue la que se constituyó en los hospitales y
más tarde se integraron 12 más”, dijo Mejía que informó el general
secretario.
También aclaró a los diputados que cuando llegaron al hospital
privado “sí les tomaron los nombres” a los estudiantes, pero que en
ningún momento los torturaron, agredieron o violentaron sus derechos
humanos.
Otra de las revelaciones que hizo el secretario de la Defensa fue que
“la PGR no les ha requerido información” sobre qué hicieron, vieron o
escucharon los militares durante la noche del 26 y la madrugada y tarde
del 27 de septiembre.
Al valorar la reunión con la Sedena, Mejía Berdeja dijo que por los
dichos del titular, “el Ejército no tiene elementos de inteligencia,
pues no visualizaron, no se percataron, no oyeron e incluso
intervinieron tardíamente”.
La diputada Aguilar comentó que también se le inquirió al secretario
de la Defensa una probable cercanía de los militares del batallón con el
entonces presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca.
“Negó cualquier relación cercana más allá de la oficial, y que lo que
se sabía de Abarca Velázquez era lo que vox populi se decía”, resaltó
la petista Lilia Aguilar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario