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•Discreto y cortés; pero firme en las decisiones
•Su esposa, pendiente de los niños; su padre, cultivando el rancho •Frente a frente, habla claro a los políticos, sin rodeos ni medias tintas •“Los amigos son para cuidarse” •“Usted se la está jugando con tres bandas” •“Es hora de las definiciones”
Por Luis Velázquez
Veracruz. 05 de mayo de 2014.-José Yunes Zorrilla es presidente del CDE del PRI. Fidel Herrera gobierna. Un día, la militancia priista se queja. El director de Patrimonio, Antonio Flores, les niega el derecho de audiencia. Han tocado en varias ocasiones a su puerta. En vano. Entonces, el líder tricolor los acompaña a la dirección de Patrimonio. Y va solo, solito, sin necesidad de muletas, digamos, otros directivos del partido. Llega a la dependencia y como cualquier otro solicita audiencia. Y cuando al ratito lo reciben entra al privado con los colonos. Y el dirigente “toma el toro por los cuernos”. Y como presidente del partido político en el poder es claro. Contundente. Sin rodeos ni ambages. Y expresa al director su molestia, inconformidad política, irritación social, porque se ha negado a una audiencia con los colonos. Y Pepe Yunes lo dice con claridad: “Por culpa de funcionarios como usted… el PRI se desacredita, porque los colonos significan una votación importante en las urnas”. Acorralado, al director de Patrimonio solo le resta apechugar la realidad, los hechos, las circunstancias. Y el líder priista exige, reclama con firmeza, sin titubeos, una agenda para dar seguimiento a los pendientes.
“NI EL POLVO LE VIERON EN
LOS CAMINOS DE VERACRUZ”
En aquel tiempo, Yunes Zorrilla camina
Veracruz de norte a sur. Como presidente del CDE del PRI “ni el polvo le
ven’’. Camina, dialogando con los vecinos. Escuchando la demanda
colectiva. Ofreciéndose de interlocutor, cabildero, gestor.
Según cuenta Mario Tejeda Tejeda, a quien, entonces, correspondió llevar la elección de presidentes de comités municipales en unas 30, 40 demarcaciones, el líder priista dio unas cuatro veces la vuelta a un estado que es más grande que varios países centroamericanos. Pero, además, siempre caminaba solo, con un auxiliar, quizá, y con frecuencia manejando él mismo su automóvil, escuchando las canciones de Guty Cárdenas que, decía, escuchaba desde su infancia en la casa paterna. Reposado, tranquilo, lejos de protagonismos, con bajo perfil mediático, así su carácter y temperamento, proclive al diálogo; pero más aún, a escuchar y seguir escuchando, en su naturaleza humana está la tolerancia y la conciliación antes que la pelea callejera, que es, en todo caso, para otros. Pero, al mismo tiempo, con la decisión firme. Marcando el tiempo y el espacio de cada quien. Por ejemplo, su esposa, siempre, de manera invariable, y como fuera educado, al pendiente de los niños. En los años que estuviera en el CDE del PRI, por ejemplo, recuerda el ahora presidente de la asociación “Vía Veracruzana”, nunca, jamás, el padre de Pepe Yunes se asomó en las oficinas del partido. El padre, en su rancho San Julián, en Perote. El hijo, en la oficina priista. Cada uno empujando la carreta en sus mundos.
“USTED SE LA ESTÁ
JUGANDO EN TRES BANDAS”
En el año 2010, el nombre de Pepe Yunes
fue mencionado como una posibilidad para la candidatura priista a
gobernador, de igual manera que otros militantes más.
Pepe esperó siempre el tiempo de la última palabra. Las palabras mayores que habría de pronunciar, claro, el CEN del PRI; pero como el presidente de la república era el panista Felipe Calderón, el humo blanco emergería de la oficina del gobernador, entonces, el fogoso. Y según caminaba la primavera del 2010 y aproximaba el momento estelar, la militancia y la elite se iban definiendo. Un día Pepe Yunes habló con un miembro de la elite y le dijo, frente a frente, cara a cara, respetuoso: “Usted se la está jugando en tres bandas. Y es la hora de las definiciones”.
LA FIESTA
RELIGIOSA DEL PUEBLO
Mario Tejeda cumpleaños y los celebra,
como cada año, en su rancho “Las palomas”, en Tlalixcoyan, donde tiene
una familia tan grande, tan grande, tan grande, que sólo ellos puede
ganar una elección. Un tío, por ejemplo, tuvo 40 hijos. En la comelitona
se reúnen unos 1,500 comensales, la mayoría, familiares.
Claro, invita a uno que otro amigo. Por ejemplo, Felipe Amadeo Flores Espinosa, su cuasi paisano. Pepe Yunes, con quien trabajara en el CDE del PRI. Tarek Abdalá, originario de Tres Valles, el inminente candidato a diputado federal por el distrito de Cosamaloapan, vía pluri, aun cuando la Unidad de Inteligencia de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el SAT y la Procuraduría General de la República lo investigan por la misma irregularidad que al tamaulipeco Gabriel Deantes, el dueño de Villa Meona, y a los hermanos Spinoso Carrera. Así, Pepe Yunes llega a “La Palomas”, sólo con su chofer y secretaria particular. Y cuando toma asiento, unos, dos, tres, cuatro…vecinos se levantan de sus asientos para saludarlo y mira a otros más haciendo fila, Yunes Zorrilla, decente, cortés, dice a Mario Tejeda: --Me da pena que vengan a saludarme. ¿Me das permiso de saludarlos? Y el senador de la república se zambulle entre los comensales y saluda y saluda y saluda. Al día siguiente, en el otro lado del celular de Mario Tejeda está el senador Héctor Yunes Landa, quien le reprocha, molesto, irritado, que en ningún momento lo haya invitado. --Desde hace 10, 15 años, más, mi cumpleaños es como una llamada a misa. Viene quien así lo desea. Es como la fiesta religiosa del pueblo.
UN SENADOR
CAMINA SOLO VERACRUZ
Por lo regular, el senador anda solo. A
veces, su guapa secretaria, una señito ultra contra súper discreta.
Otras veces, uno o dos jóvenes de perfil peroteño. En otras ocasiones,
uno de sus asesores.
Pero en términos generales, trota en los caminos de Veracruz con un bajo perfil. Pero con mucha eficacia, pues trae agenda pública definida que se reduce a un gestor, un cabildero, un puente de enlace entre el gobierno de Veracruz y el federal, como ha dicho, para tocar las puertas y bajar recursos con que activar la economía, impulsar programas. Mario Tejeda lo dice así: desde su paso en el CDE del PRI, y de ser necesario, él mismo financia sus proyectos y operativos. Tampoco acepta donativos de políticos ni de empresarios para evitar deudas políticas. Ni suscribe acuerdos a la luz del día ni en lo oscurito. Ni menos, mucho menos, compra conciencias ni lealtades. Camina solo. Así lo enseñó su padre, quien ha sido amigo de varios gobernadores, de igual manera como su abuelo fue amigo de Fernando López Arias, 1962-1968, baleado en un juego de póker por uno de sus pistoleros, donde el gobernador perdiera, se enojara, cruzaran palabras altisonantes y el abuelo de Pepe solicitara serenidad y el góber, exprocurador de Justicia de la Nación, perdió los estribos y… ni modo, los tiros se cruzaran.
“LOS AMIGOS
SON PARA CUIDARSE”
Boca del Río, el feudo de los Yunes
azules con quienes ningún derecho de sangre los une, se ha convertido en
su centro de operaciones. De la ciudad de México a Boca. Y de Boca, al
norte, el centro y el sur de Veracruz. De su búnker aquí parte como
migrante para acercarse a la gente. Aquí retorna. Y al otro día, en otro
periplo.
No toma. Tampoco fuma. Es un político de comer moderado. Pide unos huevos, por ejemplo, y los deja a la mitad. Pide un club sandwich y lo deja a la mitad. Pide fruta para desayunar y la deja a la mitad. Pide un café y apenas y lo saborea. Le gusta mojar unos panecillos en el café y es capaz de acabarse el plato. Tutis, parece, se llaman. Tan discreto es en su trato que, por ejemplo, nunca contesta el celular cuando desayuna, come o cena. La secretaria se encarga, discreta, y luego, cuando se puede, informa y resume. Discreto, por ejemplo, que nunca habla ni alardea de sus amigos condiscípulos que lo fuera en la Ibero, ahora secretarios y subsecretarios del gabinete presidencial. “Los amigos son para quererse. Y cuidarlos” dice. Otros Yunes son peleadores callejeros. Quizá, acaso, lo traigan en las venas. Yunes Zorrilla es hombre reposado que utiliza las neuronas en vez del hígado y el corazón. “Sabe escuchar” dice el politólogo Carlos Ronzón Verónica, cuando desayunaron un día. “Tiene agenda” insiste el maestro en Ciencias Políticas. “Es un hombre humilde en su carácter ante los demás y en su formación” dice Ronzón, cuando un día platicaron sobre la agenda pública nacional en el penúltimo café, luego de que en la fruta y los huevitos con jamón se la pasaron platicando de Veracruz. (Tomado de El Piñero) |
lunes, 5 de mayo de 2014
La otra cara de Pepe Yunes
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