Noé Zavaleta
XALAPA,
Ver. (apro).- Estudiantes, maestros y representantes de la sociedad
civil salieron a las calles del puerto de Coatzacoalcos para demandar al
gobierno de Javier Duarte que ponga freno a la delincuencia, que no
cesa a pesar de que en la región sur de la entidad ya opera el mando
único policial.
Y es que el pasado lunes por la noche, el profesor
universitario Anthony Jiménez Cárdenas fue baleado por un comando luego
de resistirse a un asalto; un día después, el académico falleció en un
nosocomio privado. Otros dos asesinatos se han registrado en la semana
en este puerto.
La madrugada de este jueves fue baleada una casa en Minatitlán y en el municipio de Las Choapas la violencia sigue al alza.
“La
marcha por la paz” organizada por la Universidad Sotavento –donde
impartía clases Jiménez Cárdenas– partió de la zona del malecón, donde
el profesor fue asesinado; en el sitio, sus alumnos depositaron una
ofrenda floral y posteriormente concluyeron su protesta en el inmueble
de la Policía Naval, sede del mando único.
El rector de la
Universidad Sotavento, Manuel Rodríguez García, criticó los magros
resultados del operativo Veracruz Seguro y la instalación del mando
único, que combina el patrullaje de fuerzas policiacas estatales y
elementos de la Armada de México y del Ejército Mexicano.
“¿Qué es
lo que está pasando en esta ciudad? ¿Están coludidos? ¿Hay alguna
relación? ¿Qué es lo que está pasando en estos casos?”, cuestionó el
académico.
“Vemos que la cosa se está saliendo de control.
Coatzacoalcos era una ciudad muy tranquila donde podía uno andar
caminando, en este momento está la cosa tan delicada en cuanto a
seguridad, que la verdad tenemos mucho miedo de salir a la calle”, dijo
en declaraciones al periódico digital Presencia.
En Papantla, al
norte de la entidad, la violencia y el clima de inseguridad se han
recrudecido, luego de que ayer se suscitaron dos balaceras en pleno
centro histórico de ese ayuntamiento, lo que causó el cierre repentino
de negocios, crisis nerviosas entre los parroquianos y pánico en las
redes sociales.
En Papantla, el gobierno de Javier Duarte reportó
la “persecución” de una “peligrosa” célula de la delincuencia
organizada, quienes en el transcurso del día habrían levantado a un
empresario, y aunque hubo intercambio de fuego, las fuerzas de seguridad
no lograron la detención de algún delincuente.
Ahí se reportó un policía y un civil con heridas de bala.
Un
día después, el vocero de Duarte, Alberto Silva, informó que elementos
de la SSP, Secretaría de Marina y el Ejército habrían logrado “asegurar”
cinco casas de seguridad, sin embargo, la célula delincuencial no
habría sido localizada.
En Xalapa y en la zona conurbada
Veracruz-Boca del Río, los enfrentamientos entre células del crimen
organizado y la Policía Estatal Acreditable también se han incrementado,
sobre todo en las colonias de la periferia.
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