AL AIRE...
El síndrome del Jamaicon….
Hace poco mi compañero y amigo periodista deportivo Carlos Siliceo me platicó la dramática y reveladora historia del futbolista mexicano José Villegas Tavares mejor conocido como el “Jamaicon”, un hombre que luchó su vida entera por triunfar y cuando estaba a punto de conseguirlo simplemente no pudo, el arraigo cultural, la herencia social y la falta de preparación profesional se interpusieron entre el hombre que era y el que mucho tiempo aspiró ser.
El jamaicon trabajaba como cargador y bordador de telas, la pobreza marco sus días, la necesidad de llevar el sustento a casa durante años definió su camino, sin embargo mostraba en los campos llaneros un don natural para el balónpie y su fama fue creciendo de tal modo que un buen día llegaron a su puerta reclutadores profesionales contratados por el club Guadalajara, vieron en él la fuerza, el talento, la gracia, la entrega de cualquier jugador de primer nivel y no fallaron, el problema fue que les faltó detectar algo que al final del día resultó insuperable….su pasado.
Después de varios años y ocho temporadas consecutivas como campeón de liga en el football mexicano, el jamaicon tuvo la oportunidad de participar con la selección mayor en competencias internacionales de calificación para el mundial, el jamaicon se preparó como nunca y llegó junto con el equipo hasta Portugal, todo iba bien, dicen los conocedores que era capaz de hacer el sólo una muralla imposible de penetrar para el equipo contrario, una promesa para el deporte mexicano que un día no pudo más, tronó el jamaicon, no fue capaz de lidiar más con su historia, abandonó una cena en Lisboa argumentando que estaba cansado de la comida para “rotos” que el lo único que quería eran una chalupas.
¿De que otra manera podría ser? El jamaicón no fue educado para una vida deportiva, el vivía al día, trabajaba 12 horas para conseguir lo indispensable para subsistir, jugaba como y cuando podía al fútbol, con la pasión suficiente para continuar a pesar del cansancio pero nada más.
Los mexicanos esperanzados vemos y aplaudimos a los atletas que hoy se esfuerzan en Londres y cuando tienen resultados grises no sentimos profundamente decepcionados, nos falta entender que los que están ahí portan nuestra bandera por orgullo personal, por necesidad de pertenencia o por mera solidaridad, salvo escasas excepciones la mayoría llegó por méritos propios y casi sobrehumanos, el sistema de gobierno mexicano no está diseñado para que triunfemos, solo para que nos entretengamos mientras cumplimos con la proeza de sobrevivir.
La clavadista mexicana Arantxa Chávez quedo en el lugar numero 29 de 30 competidores, Vanessa Zambotti en Judo le duró 88 segundos en la batalla a la campeona mundial, los competidores de tiro con arco fueron derrotados por un equipo chino en el que participa un atleta considerado en su país como débil visual, al que de hecho le han negado de manera permanente la licencia de conducir porque sólo distingue y de manera no clara algunos colores, aun así vencieron, como han vencido en muchos deportes más porque su país los prepara para ello.
La atleta veracruzana Ángeles Ortiz fundó hace unos meses una asociación de deportistas en silla de ruedas, durante días salieron a botear en las calles del puerto, les pedían a los automovilistas y peatones una pequeña colaboración para poder continuar con su preparación deportiva, usted dígame lector si a ella o cualquiera que logra más por esfuerzo personal podemos exigirle una medalla, aun así México ocupa en este momento el lugar número 28 en el medallero olímpico, gracias exclusivamente al empeño y trabajo de los atletas que como Ángeles Ortiz se las ingenian para seguir..
¿Con que cara se pasean las autoridades deportivas mexicanas en Londres? ¿Exhibiendo que? ¿Qué el presupuesto se va en llevar a una runfla de parientes a darse la buena vida mientras los deportistas mexicanos entrenan en sitios improvisados sin ninguna clase de apoyo? ¿Con que cara les felicita un presidente, un legislador, un gobernador o un alcalde cuando saben que nada les han dado? ¿Cuántos centros de alto rendimiento para distintos deportes hay en el país o en nuestro estado? ¿Cuántas escuelas tiene profesores de educación física capacitados para detectar el talento de un niño mexicano para después canalizarlo a un sitio donde reciba educación, alimentación correcta, entrenamiento profesional y una beca económica que le permita un día ponerse al tu por tu con el deportista chino o estadounidense más fregon? Pocos, casi nadie, en base a eso debemos medir nuestras exigencias, la esperanza de verlos triunfar es de todos, el mérito es solo de ellos, de los que están ahí.
Desde 1950 la historia del jamaicon ha sido referente para justificar “el agachismo” mexicano en competencias internacionales, es entendible que como sociedad hayamos aprendido a reírnos de nuestras carencias y desgracias, que vayan y vengan chistes como que somos buenos en los clavados porque nadie como nosotros para hundirse con gracia, se vale que en las redes sociales nos desahoguemos comentando que a los que habría que mandar es a los políticos mexicanos porque si algo saben es quedarse con la plata y “chingarse” el oro, así nos hemos acostumbrado y por tanto no podemos ni esperar mas de lo que dan nuestros deportistas ni exigir mas a nuestros gobernantes, somos parte de lo mismo, si queremos atletas competitivos y gobiernos dispuestos a mejorar las cosas tendremos que aprender a cambiar la broma por la exigencia, que aprender a obligar con los medios legales a nuestro alcance a las autoridades que sean lo que merecemos y no le que quieran, que reclamar transparencia en el manejo de los recursos destinados a programas sociales y fomento al deporte, que exigir la creación y adecuación de leyes que garanticen que un joven con talento artístico, deportivo, científico tenga lo necesario para representar con orgullo a su país, tendremos que hacer cosas distintas para lograr entonces distintos resultados, mientras no sea así a seguir sufriendo del síndrome del Jamaicon.
HYPERLINK "mailto:maryjosegamboa@hotmail.com" maryjosegamboa@hotmail.com TW @maryjosegamboa
Del buzón de quejas; Ayer a través de éste espacio se dio a conocer la denuncia de vecinos del fraccionamiento Jardines del Virginia respecto al abandono en que se encontraba un parque, reportan los mismos vecinos que ayer mismo personal del ayuntamiento boqueño realizo la inspección correspondiente e inicio con los trabajos de limpieza y rehabilitación del mismo y por ende agradecen al alcalde Salvador Manzur que tomara en cuenta su solicitud.(Notiver/ 4 de julio del 2012)
Hace poco mi compañero y amigo periodista deportivo Carlos Siliceo me platicó la dramática y reveladora historia del futbolista mexicano José Villegas Tavares mejor conocido como el “Jamaicon”, un hombre que luchó su vida entera por triunfar y cuando estaba a punto de conseguirlo simplemente no pudo, el arraigo cultural, la herencia social y la falta de preparación profesional se interpusieron entre el hombre que era y el que mucho tiempo aspiró ser.
El jamaicon trabajaba como cargador y bordador de telas, la pobreza marco sus días, la necesidad de llevar el sustento a casa durante años definió su camino, sin embargo mostraba en los campos llaneros un don natural para el balónpie y su fama fue creciendo de tal modo que un buen día llegaron a su puerta reclutadores profesionales contratados por el club Guadalajara, vieron en él la fuerza, el talento, la gracia, la entrega de cualquier jugador de primer nivel y no fallaron, el problema fue que les faltó detectar algo que al final del día resultó insuperable….su pasado.
Después de varios años y ocho temporadas consecutivas como campeón de liga en el football mexicano, el jamaicon tuvo la oportunidad de participar con la selección mayor en competencias internacionales de calificación para el mundial, el jamaicon se preparó como nunca y llegó junto con el equipo hasta Portugal, todo iba bien, dicen los conocedores que era capaz de hacer el sólo una muralla imposible de penetrar para el equipo contrario, una promesa para el deporte mexicano que un día no pudo más, tronó el jamaicon, no fue capaz de lidiar más con su historia, abandonó una cena en Lisboa argumentando que estaba cansado de la comida para “rotos” que el lo único que quería eran una chalupas.
¿De que otra manera podría ser? El jamaicón no fue educado para una vida deportiva, el vivía al día, trabajaba 12 horas para conseguir lo indispensable para subsistir, jugaba como y cuando podía al fútbol, con la pasión suficiente para continuar a pesar del cansancio pero nada más.
Los mexicanos esperanzados vemos y aplaudimos a los atletas que hoy se esfuerzan en Londres y cuando tienen resultados grises no sentimos profundamente decepcionados, nos falta entender que los que están ahí portan nuestra bandera por orgullo personal, por necesidad de pertenencia o por mera solidaridad, salvo escasas excepciones la mayoría llegó por méritos propios y casi sobrehumanos, el sistema de gobierno mexicano no está diseñado para que triunfemos, solo para que nos entretengamos mientras cumplimos con la proeza de sobrevivir.
La clavadista mexicana Arantxa Chávez quedo en el lugar numero 29 de 30 competidores, Vanessa Zambotti en Judo le duró 88 segundos en la batalla a la campeona mundial, los competidores de tiro con arco fueron derrotados por un equipo chino en el que participa un atleta considerado en su país como débil visual, al que de hecho le han negado de manera permanente la licencia de conducir porque sólo distingue y de manera no clara algunos colores, aun así vencieron, como han vencido en muchos deportes más porque su país los prepara para ello.
La atleta veracruzana Ángeles Ortiz fundó hace unos meses una asociación de deportistas en silla de ruedas, durante días salieron a botear en las calles del puerto, les pedían a los automovilistas y peatones una pequeña colaboración para poder continuar con su preparación deportiva, usted dígame lector si a ella o cualquiera que logra más por esfuerzo personal podemos exigirle una medalla, aun así México ocupa en este momento el lugar número 28 en el medallero olímpico, gracias exclusivamente al empeño y trabajo de los atletas que como Ángeles Ortiz se las ingenian para seguir..
¿Con que cara se pasean las autoridades deportivas mexicanas en Londres? ¿Exhibiendo que? ¿Qué el presupuesto se va en llevar a una runfla de parientes a darse la buena vida mientras los deportistas mexicanos entrenan en sitios improvisados sin ninguna clase de apoyo? ¿Con que cara les felicita un presidente, un legislador, un gobernador o un alcalde cuando saben que nada les han dado? ¿Cuántos centros de alto rendimiento para distintos deportes hay en el país o en nuestro estado? ¿Cuántas escuelas tiene profesores de educación física capacitados para detectar el talento de un niño mexicano para después canalizarlo a un sitio donde reciba educación, alimentación correcta, entrenamiento profesional y una beca económica que le permita un día ponerse al tu por tu con el deportista chino o estadounidense más fregon? Pocos, casi nadie, en base a eso debemos medir nuestras exigencias, la esperanza de verlos triunfar es de todos, el mérito es solo de ellos, de los que están ahí.
Desde 1950 la historia del jamaicon ha sido referente para justificar “el agachismo” mexicano en competencias internacionales, es entendible que como sociedad hayamos aprendido a reírnos de nuestras carencias y desgracias, que vayan y vengan chistes como que somos buenos en los clavados porque nadie como nosotros para hundirse con gracia, se vale que en las redes sociales nos desahoguemos comentando que a los que habría que mandar es a los políticos mexicanos porque si algo saben es quedarse con la plata y “chingarse” el oro, así nos hemos acostumbrado y por tanto no podemos ni esperar mas de lo que dan nuestros deportistas ni exigir mas a nuestros gobernantes, somos parte de lo mismo, si queremos atletas competitivos y gobiernos dispuestos a mejorar las cosas tendremos que aprender a cambiar la broma por la exigencia, que aprender a obligar con los medios legales a nuestro alcance a las autoridades que sean lo que merecemos y no le que quieran, que reclamar transparencia en el manejo de los recursos destinados a programas sociales y fomento al deporte, que exigir la creación y adecuación de leyes que garanticen que un joven con talento artístico, deportivo, científico tenga lo necesario para representar con orgullo a su país, tendremos que hacer cosas distintas para lograr entonces distintos resultados, mientras no sea así a seguir sufriendo del síndrome del Jamaicon.
HYPERLINK "mailto:maryjosegamboa@hotmail.com" maryjosegamboa@hotmail.com TW @maryjosegamboa
Del buzón de quejas; Ayer a través de éste espacio se dio a conocer la denuncia de vecinos del fraccionamiento Jardines del Virginia respecto al abandono en que se encontraba un parque, reportan los mismos vecinos que ayer mismo personal del ayuntamiento boqueño realizo la inspección correspondiente e inicio con los trabajos de limpieza y rehabilitación del mismo y por ende agradecen al alcalde Salvador Manzur que tomara en cuenta su solicitud.(Notiver/ 4 de julio del 2012)
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