Jesusa Cervantes
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Beltrones en la Cámara de Diputados. Foto: Octavio Gómez |
MÉXICO, D.F. (apro).- Con apenas cinco horas de
“planteamientos en contra” y sin discusión de PRI y PVEM, las comisiones
unidas de Comunicaciones y de Radio y Televisión en la Cámara de
Diputados aprobaron la minuta del Senado de la República sobre la nueva
Ley de Telecomunicaciones.
Con 34 votos a favor, 12 en contra y una abstención se aprobó la ley
en lo general. Además, se presentaron reservas a 193 artículos, puntos
que serán llevados este martes 8 al pleno de la Cámara de Diputados para
que sean discutidos y votados.
Aunque el tema que llevó más horas de reclamo fue el que la nueva ley
contraviene la reforma constitucional, en donde se establece que la
preponderancia de las empresas de comunicación se debe determinar por
“servicio”, finalmente se avaló dejarla como lo aprobó el Senado, es
decir, “por sector”.
Esta decisión le da grandes beneficios a Televisa, además de que no
se modificó la llamada “cláusula cablecom”, que no es otra cosa que
Televisa, misma que ya tiene 60% del mercado de televisión privada, y
ahora podrá comprar más cadenas de cable sin autorización del Instituto
Federal de Telecomunicaciones (Ifetel).
Además de estos temas que fueron los más publicitados en los medios
de comunicación la semana pasada, los representantes de PRD, PT y
Movimiento Ciudadano (MC) introdujeron un nuevo tema de preocupación
respecto de la ley: el regreso a un Estado autoritario y policiaco.
La diputada del PT, Lilia Aguilar Gil, reclamó que ahora se estén
violentando los derechos humanos de la ciudadanía cuando con esta ley se
permitirá, “sin autorización judicial”, el bloqueo de señales de
teléfono, su geolocalización y la retención de datos por parte de los
concesionarios.
“La geolocalización rompe con la privacidad y crea un poder
extraordinario para la Procuraduría General de la República,
fortaleciendo el Estado autoritario, pues inclusive se plantea que se
nos bloqueen las señales cuando la autoridad lo decida, además de que
los concesionarios podrán retener los datos sin saber los fines que se
tendrán”, reclamó.
Las pocas intervenciones a favor del dictamen fueron de PRI y PVEM,
cuando sus diputados intentaron atenuar los enormes beneficios a
Televisa, al sostener que gracias a la nueva ley los usuarios se verán
beneficiados, pues ya no se les cobrará larga distancia.
La legisladora de MC, Luisa María Alcalde Luján, dijo: “Está bien el
no pago de larga distancia, pero ¿a cambio de qué, de mantener los
monopolios a las televisoras, a la intervención de llamadas telefónicas,
a permitir la geolocalización, a que se limite la libertad de
expresión, a que al Instituto Federal de Telecomunicaciones se le reste
autonomía, y ahora sea la Secretaría de Gobernación quien vigile los
contenidos; que no sólo supervise Gobernación, sino que sancione?”
El perredista Fernando Belaunzarán la secundó al advertir que con
esta ley secundaria se contradice el espíritu de la reforma
constitucional. “Ahora resulta que se nos colocó encima la Secretaría de
Gobernación y se resta autonomía al IFT, se regresa al control
político”, deploró.
La panista Patricia Lugo Barriga fue tajante en su intervención y
breve para manifestarse en contra de la ley, “que sacrifica la libertad
por la seguridad”.
Verónica Juárez Piña, del PRD, dijo que no sólo se legaliza la
concentración de Televisa, sino que además se lleva a la censura y se
limita la libertad de expresión.
La perredista Amalia García reclamó: “El artículo 190 es una
violación a las comunicaciones privadas. Ya sabemos de los reclamos a
Estados Unidos por violentar, espiar las comunicaciones de otros países y
aquí se quiere instrumentar. Es como tener al big brother en casa. Esto da un enorme poder y es una injerencia de la Secretaría de Gobernación, ¡esto es insoportable, no puede ser!”
Durante las cinco horas, PRI y PVEM concedieron el derecho de
“pataleo” a los diputados de PRD, PT y MC, quienes fueron los únicos que
se manifestaron en contra de la ley. Hablaron cerca de cuatro horas, y
menos de una hora intervino a favor el priista Héctor Gutiérrez de la
Garza y Fernando González Luna, del PVEM. A éste se le pidió,
previamente, que se excusara de la discusión, debido a que fue empleado
de Televisa y forma parte de lo que hoy se llama la “telebancada”.
La perredista Purificación Carpinteryro, quien fue pillada en una
intervención telefónica ilegal planteando un próximo negocio en materia
de telecomunicaciones gracias a la ley en vías de aprobación, asistió al
encuentro pero no intervino, pues fue obligada por la dirigencia
nacional del PRD a abstenerse de participar en el debate parlamentario.
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